Y tengo miedo a equivocarme, a sufrir, ser lastimado. Equivocarme es algo humano. Y ruego a dios que esto termine, para poder ser el de antes,
que no llora por nadie y tiene siempre un amante.
Todo parece estar queriendo
cerrar una herida lejos de
abandonar cerca de una
despedida no quiero más verte
pasar solo me quiero sentar a
esperar que saltes al vació y que
no vuelvas nunca.
1 de noviembre de 2011
Todos necesitamos algo de felicidad, por más pequeña que sea.